Análisis de la piel, ¿cómo y por qué hacerlo?

¿Te gustaría mejorar el estado de tu piel en unos pocos pasos? ¿Quieres saber las necesidades de tu piel a través de un análisis facial? Todo esto es ahora posible gracias a los grandes avances tecnológicos en los tratamientos de belleza.

La piel del rostro se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de los últimos años para hombres y mujeres. Cada piel es un mundo y requiere diferentes tratamientos de belleza para mejorarla o conservarla en buen estado.

Actualmente, nuestra vida lleva un ritmo acelerado y una de las partes del cuerpo más perjudicadas es la piel del rostro. Esta zona se ve afectada por muchos factores: clima, hidratación, alimentación, estrés laboral, exposición solar, etc. Todas estas condiciones afectan al bienestar de la piel facial, provocando el envejecimiento acelerado.

¿Pero qué es un análisis de la piel y para qué sirve? Aquí te explicamos paso a paso su función y qué ventajas aporta.

¿Cómo realizar un análisis de piel?

Consiste en mirar la piel debajo de una lámpara magnética iluminada que sirve para determinar el tipo de piel, condiciones y qué tratamiento se adapta mejor a las necesidades de la dermis facial.

Durante este procedimiento el profesional puede observar afecciones como piel grasa, piel seca o envejecida, acné, líneas finas y arrugas. Si es la primera vez que te sometes al proceso, deberás completar un formulario basado en preguntas acerca de tu dieta, problemas en la piel, etc.

¿Qué se busca durante el análisis de la piel?

Durante el análisis de la piel en profundidad el esteticista debe decir lo que ve, desde las cosas positivas hasta cómo mejorar las deficiencias. Durante la exploración pueden surgir ciertas preguntas acerca de características que se noten en la piel.

Lo que se busca durante el diagnóstico de la piel facial es:

1. Hidratación: la dermis y la epidermis contienen reservas de agua que se pierden fácilmente con las agresiones externas. En una piel con poca hidratación se hacen más visibles las arrugas e imperfecciones.

2. Uniformidad: a través de la lámpara magnética iluminada se pueden detallar las características de los poros y la uniformidad de la piel. Una piel suave no presenta imperfecciones y conserva un tono sano en todas las zonas del rostro.

3. Sensibilidad: la piel sensible es propensa a sufrir más irritaciones, alergias, descamación o erupciones. Es necesario diagnosticar la hipersensibilidad para aplicar el tratamiento correcto, que no tenga sustancias irritantes y logre erradicar este problema.

4. Poros: una piel con poros grandes y abiertos ofrece un aspecto graso, apagado y poco agradable.

5. Elasticidad: la firmeza y elasticidad vienen determinadas por el colágeno y elastina de la piel. Con el paso de los años, la calidad y cantidad de estas sustancias va disminuyendo, provocando el envejecimiento cutáneo y aparición de las arrugas. En una piel bien hidratada las ondas se transmiten con mayor naturalidad.

6. Grasa: es el resultado de la acumulación excesiva de sebo. Esto ocurre cuando las glándulas sebáceas producen más de lo que la piel necesita. En este paso del análisis se utiliza un papel especial que cambia su color de rosa a rojo en las zonas donde se concentra mayor cantidad de sebo.

7. Manchas: a través de los años, la piel sufre importantes cambios de pigmentación que provocan problemas estéticos. Durante el análisis de la piel se pueden visualizar las capas más profundas y los componentes responsables de su pigmentación.

8. Arrugas: son el resultado natural de la llegada del envejecimiento, el deterioro provocado por el sol, las líneas de expresión, falta de hidratación, etc. A través del estudio de la piel se puede determinar la profundidad de las arrugas.

9. Keratina: su análisis indica la cantidad de células muertas acumuladas en la piel del rostro. Esta se mide con la aplicación de una celulosa de color negro opaco sobre la piel. Luego, a través de la lámpara luminosa, se puede apreciar la cantidad de keratina presente en la dermis.

Una elevada cantidad de keratina puede provocar el engrosamiento de la piel dejando sin efecto cualquier tratamiento facial, al no poder penetrar en la dermis con facilidad. En estos casos, antes de cualquier aplicación de tratamiento se debe realizar una exfoliación.

Beneficios para la salud de la piel

Gracias a este exhaustivo análisis se puede conocer el verdadero estado de la piel. De esta manera, los profesionales tendrán la certeza de aplicar el tratamiento facial adecuado para recuperar la vitalidad de la piel.

En función de los resultados obtenidos, el software de análisis digital de la piel, logra diseñar la combinación perfecta de activos y concentrados eficaces. Bríndale a tu piel una nueva oportunidad de salud y vitalidad a través del análisis de la piel del rostro.

La Redacción

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