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Ideal Skin Blog

¿Tomas el sol de forma correcta? Sigue nuestras 3 reglas de oro y nuestros consejos de aplicación del fotoprotector para cuidar tu piel bajo el sol.

PRIMER PASO: DOSIFICAR

Debes aplicar 2 miligramos de producto (lo que cabría aproximadamente en una cucharadita de café) por cada cm² de piel. La cantidad adecuada es imprescindible para lograr una cobertura óptima. Si usas una dosis insuficiente, reduces el factor de protección.

SEGUNDO PASO: APLICAR A PEQUEÑOS TOQUES

30 minutos antes de exponerte al sol, en casa, debes aplicar la cantidad correcta de fotoprotector por todo el cuerpo, sin olvidar ninguna zona. Cuando comiences a exponerte al sol, reaplícate de nuevo el fotoprotector, insistiendo en las zonas más expuestas. Reaplica siempre cada 2 horas, inmediatamente después de salir del agua o tras realizar una actividad física que haya producido una sudoración intensa.

¿Sabes cómo aplicarte el fotoprotector?

Rostro y escote: Aplica la crema (lo equivalente a media cucharada) en toda la zona y extiéndela rápidamente, realizando un masaje tonificante en el rostro y circular en el escote.  

Brazos: Extiende el equivalente a media cucharada en cada brazo con ligeros movimientos circulares desde el dorso de la mano hasta el hombro, masajeando el interior y exterior de los brazos.  

Espalda (el equivalente a una cucharada y media de producto): Con el brazo por encima del hombro opuesto, ayudándote con la otra mano sobre el codo, cubre el omóplato y la nuca. Para la parte inferior de la espalda, reparte producto en el dorso de la mano y aplícalo con movimientos ascendentes.  

Vientre: Reparte el equivalente a una cucharada y media de producto en movimientos circulares en espiral y realiza un masaje desde el centro del vientre hasta la espalda.  

Piernas: Realiza pequeñas presiones para conseguir un efecto “auto-drenaje” con el equivalente a una cucharada y media para cada pierna. Después, masajea desde los muslos hasta los tobillos subiendo por la parte posterior de las piernas.

TERCER PASO: EXTENDER CON LIGEROS MOVIMIENTOS

No olvides zonas sensibles como la raíz del pelo, las orejas, los pies o la parte de atrás de las rodillas.