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ANTI-EDAD

10 reglas de oro para
organizarte mejor este nuevo año

Uno de tus propósitos para este nuevo año seguro que era: “¿Cómo puedo organizarme mejor este próximo año?”. Estas 10 reglas de oro te ayudarán a organizarte mejor en casa y en el trabajo, ¡por no mencionar que gestionarás estupendamente tu tiempo!

1. Empieza por ordenar, dar o tirar cosas

¡Organiza tus armarios y despeja tu mente! Si has estado fuera estas Navidades, practica mientras deshaces tu maleta y si no, abre tu armario y comienza… ¿Qué es lo que realmente te pones, lees o usas? ¿Cuánto placer obtuviste con cada prenda, accesorio u objeto? ¿Qué podrías haber hecho sin ellos?

Ten en cuenta que si quieres conseguir resultados, necesitas ser totalmente honesta contigo misma y elegir una categoría cada vez: ropa, libros, utensilios de cocina, etc… Pon a un lado tus miedos y culpa por perder cosas. Regala cosas a tus amigos y familia, pero no fuerces a nadie, de otra forma les estarás colocando en la misma situación de la que estás tratando de salir. Mientras eliminas tu desorden tomarás decisiones. Esta capacidad de tener iniciativas aumentará tu auto-confianza y te ayudará a romper con el pasado para mirar hacia el futuro.

Ejemplo a seguir: Pon tres bolsas de basura delante de ti: una para las cosas que quieres regalar, otra para las cosas que quieres tirar y la última para las cosas que quieres ordenar. Saca toda la ropa de tus armarios. Con cada prenda, considera qué emoción positiva te aporta. Conserva sólo la ropa que te hace feliz y ordénala.

2. Encuentra un lugar para cada cosa

Una vez que has organizado tus cosas (¡bien hecho!), a menudo te sorprenderás de ver que no tenías sólo un par de pinzas, tenías 5 esparcidas por ahí… ¡y apuesto a que no puedes encontrar una cuando las necesitas! Lo mismo pasa con los peladores, las tijeras, las bolsas de la compra reutilizables, etc… Guarda solo un objeto de cada categoría. Coloca tus cosas en una caja de plástico transparente o en una simple caja de zapatos y ponla en un lugar donde la vayas a usar: productos de belleza, medicinas, artículos de cocina, herramientas, kits de bricolaje, etc…

Método:
Organiza tu ropa según el género (abrigos, chaquetas, vestidos, faldas, pantalones, camisas/blusas). En tus cajones y armarios dobla tu ropa cuidadosamente y colócala apilada de forma vertical como los libros. De esa manera nada estará relegado al final de la pila donde difícilmente podrás cogerlo.

3. Fíjate en las fechas de caducidad

¿Qué tienen en común un yogur, una BB cream y un extracto bancario? Todos tienen una vida útil limitada. Comprueba las fechas de tu maquillaje, cosméticos, medicinas, comida, productos de limpieza y documentos y tira todo lo que ya no puedas usar.

Error a evitar:
Acumulas muestras de productos de belleza para llevártelas en tus próximas vacaciones. Sin embargo, siempre olvidas llevártelas cuando llega el momento. ¿Sabías que las muestras caducan con bastante facilidad? ¡Imagina tener una reacción alérgica justo en medio de un fin de semana romántico!

4. Vacía tu bolso cada día

Ya sea nuestro smartphone, ordenador portátil, bolso o bolígrafo, estamos particularmente apegados a ciertos artículos. Aprender a respetarlos y entender su valor práctico o sentimental ordenándolos cuidadosamente y sabiendo dónde están, puede aportarte paz mental. ¿Cuántos bolsos tienes: dos, diez, veinte? Cambiar de bolso es a menudo un desafío. Para aligerar tu carga diaria (y el peso sobre tus hombros), organiza tus objetos en diferentes bolsillos (trabajo, artículos de belleza, cupones, etc…) y coge sólo aquellos que vas a utilizar en ese día.

Hábito a adoptar:
Si vives en familia ten una caja para cada miembro de la familia en la puerta principal. Cada persona puede utilizar su caja para guardar sus llaves, papeles, el mando a distancia del garaje, etc… Cuando vuelven a casa cada día encuentran las cosas que necesitan para el día siguiente, como una receta, un vale descuento, un snack para antes de la clase de baile, etc…

5. Aprende a administrar tu tiempo

¡Saber gestionar el tiempo es una gran cualidad! Empieza por medir durante uno o dos días el tiempo que tardas en hacer las tareas del día: leer e-mails, revisar las redes sociales, gestionar tus cuentas, hacer llamadas telefónicas, preparar la comida, ocuparte de tus archivos, etc… Anota esta información en un diario y mide el tiempo que gastas en cada tarea de forma realista. Puedes reequilibrar la gestión de tu tiempo usando un cronómetro hasta que hayas cambiado tus hábitos.

Ahorra tiempo:
Al abrir tu email, la bandeja de entrada está llena de correos y spam que malgastan tu tiempo. Toma 10 minutos para leerlos. Utiliza el filtro de correo basura y date de baja de cualquier correo no deseado, así acabarás reduciendo el volumen de tu correo. Si el problema continúa, crea una dirección de correo privada o profesional que sólo uses para los correos importantes y otra dirección para todo lo demás, incluyendo tu registros en la redes, etc…

6. Haz listas

Tus listas deben ser claras, concisas y prácticas. Pueden convertirse en una maravillosa herramienta terapéutica para la auto-reflexión, ayudándote a cuidar de ti misma mitigando pensamientos intrusivos.

Las listas son rápidas de redactar y pueden ser muy divertidas. Te ayudan a ahorrar tiempo y poner en negro sobre blanco tus hábitos, tus planes a corto o largo plazo, tus gustos y deseos. Puedes obtener una gran satisfacción al borrarlas una vez que las has completado, o puedes ajustarlas o agregar tareas a lo largo del tiempo. Depende de ti si quieres escribir tus listas en papel o en formato electrónico o si las clasificas según el tema, alfabética o cronológicamente.

Una lista de listas: ¡Las listas son geniales para todas las áreas de la vida! Casa, trabajo, salud, belleza, aficiones, pasiones… Desde listas de “cosas que hacer” en un día, hasta listas de recetas, rutinas de belleza, cosas que hacer en vacaciones, tu top 10 de libros y tus últimos deseos… ¡No hay límites cuando se trata de escribir listas!

7. Sigue unas rutinas

Puedes pensar que eres alérgica a la palabra “hábito” pero estás obligada a tener algunos. De hecho, los hábitos y las rutinas pueden ayudarte realmente a gestionar tu tiempo así como tu salud, belleza y bienestar. Levantarte media hora antes que los demás puede conseguir que cuides de ti misma en un ambiente tranquilo. Hacer tu compra semanal en el mismo lugar también te ayuda a ser extra-eficiente.

Consejo de belleza: ¿Te gusta cambiar de esmalte de uñas cada semana? Elije un día y un momento en el que haya un buen programa de radio o televisión para aplicarte el esmalte, ¡y no te enterarás del tiempo de secado!

8. Concédete un poco de tiempo para ti misma

Si no estás motivada para ser más organizada, piensa en los beneficios de tener algo más de tiempo para ti misma. Aprende a rechazar invitaciones que preferirías no aceptar y reserva una mínima cantidad de tiempo para ti cada semana. Tómate tu tiempo y reserva una cita en un salón de belleza o recrea un ambiente similar en casa. Embárcate en una aventura – camina sin un destino específico. Permite que tus pensamientos vayan a la deriva sin presiones ni obligaciones de conseguir un resultado, libera tu mente una hora cada semana ¡un pequeño lujo muy beneficioso!

Concierta una cita: Si siempre acabas poniendo el “tiempo para ti” en un segundo plano, pídele a una amiga con gustos parecidos a los tuyos, que te acompañe durante tu actividad de ocio. De esa manera, siempre habrá alguien que te animará a hacer cosas.

9. Delega en los que te rodean

Mira a tu alrededor. Todos esos compañeros al alcance de la fotocopiadora, tu pareja pegada a la pantalla, tus hijos discutiendo todo el tiempo… ¿Por qué no canalizar toda esa energía que lo está pidiendo a gritos?

Espíritu de equipo: En casa anima a tus hijos a tomar responsabilidades, enséñales a hacer pequeños recados y ofréceles una pequeña recompensa por ayudar (por ejemplo, tiempo libre para hacer algo todos juntos). Sugiere a tu compañero compartir las tareas del hogar, o en su defecto, el coste de una señora de la limpieza. ¿Por qué no consideras también el trueque de servicios con otras personas? Por ejemplo: solucionar un problema informático por coser el dobladillo de una falda. ¡Saldrás ganando!

10. Consigue algo que anhele tu corazón

Si has llegado hasta aquí, la décima y última regla, eso demuestra lo motivada que estás.

¡Ahora sólo tienes que ponerte en marcha! Para darte un último incentivo antes de que empieces, esta regla te ayudará realmente a empezar el año con el pie derecho. La idea es que te comprometas a lograr algo que realmente deseas.

Consigue que tus ideas fluyan: Un viaje al otro lado del mundo, retomar tus estudios, conseguir un ascenso, ir a un spa, etc… ¡Fíjate un objetivo alcanzable que te mantenga sonriendo hasta el año que viene!

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